Requisitos para poder obtener el beneficio de la

Ley de la Segunda Oportunidad.

-art.178 bis
R

1. Que el concurso no haya sido declarado culpable por un motivo de quiebra familiar o personal.

Es importante que no se haya mentido sobre la situación de solvencia, ni se haya aportado la documentación relevante para dicho caso.

 

R

2. Que no exista un proceso penal pendiente por delitos contra el patrimonio, contra el orden socioeconómico, así como incurrir en falsedad documental o contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social.

Asimismo no deberá estar en ninguna situación contra los derechos de los trabajadores en los 10 años anteriores.

 

R

3. Que haya celebrado o al menos intentado un acuerdo extrajudicial de pagos.Independientemente del modelo por el que solicitó dicho procedimiento, ya sea el caso del pago de un umbral mínimo de pasivo, como de aceptación de un plan de pagos para la deuda no exonerada.

 

R

4. Que haya satisfecho en su integridad los créditos contra la masa, y los créditos concursales privilegiados.Si no hubiera intentado un acuerdo extrajudicial de pagos previo, de al menos el 25 por ciento del importe de los créditos concursales ordinarios.

 

R

5. Aceptación a someterse al plan de pagos previsto en el apartado 6.

No se encuentre en situación de incumplimiento de las obligaciones de colaboración establecidas en artículo 42.

No haya obtenido dicho beneficio dentro de los 10 últimos años.

No haya rechazado una oferta de trabajo adecuada a su capacidad dentro de los 4 años anteriores a la declaración de concurso.

 

Información relevante sobre la

Ley de la Segunda Oportunidad.

¿Se puede revocar una vez he conseguido beneficiarme de la Ley de la Segunda Oportunidad?

La remisión de deudas o la exoneración del pasivo insatisfecho será provisional durante cinco años y definitivo pasados estos cinco años.

Esto no significa que debo seguir pagando hasta llegados los 5 años, simplemente implica que podrá ser revocado en algunos supuestos. En la mayoría de casos relacionados con el fraude es una previsión para ejercer un control a posteriori.

En dicho caso será revocable a instancia de un acreedor cuando el concursado se encuentre inmerso en alguna de las siguientes causas:

  • Incurrir en alguna de las circunstancias que hubiera impedido la concesión del beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho.

  • Incumplir la obligación de pago de las deudas no exoneradas conforme a lo dispuesto en el plan de pagos.

  • Mejorar sustancialmente su situación económica de manera que pudiera pagar todas las deudas pendientes sin detrimento de sus obligaciones de alimentos.

  • Se constate la existencia de ingresos, bienes o derechos que hayan sido ocultados.

¿En qué consiste la Ley de la Segunda Oportunidad?

Es la única forma legal de cancelar las deudas cuando no se pueden pagar. Pueden acogerse tanto familias como autónomos con problemas financieros que no puedan hacer frente a sus compromisos de pago.

La Ley de la Segunda Oportunidad fue introducida en España por el Real Decreto-ley 1/2015 de 27 de febrero, dicha ley prevé un sistema de remisión de deudas para aquellos deudores de buena fe que merecen una segunda oportunidad por haberse visto atrapados en una deuda que difícilmente podrán pagar, bien por el fracaso de su negocio, empresa, o por la situación de no retorno asumida a causa de un sobreendeudamiento financiero.

Efectivamente, el mecanismo de la Ley de la Segunda Oportunidad modificado en junio del 2015, permite al deudor poder dejar de pagar hasta el 100% de los pasivos ordinarios y subordinados de los que sea titular, es decir, de cancelar sus deudas, aunque antes debe sentarse con los acreedores para intentar llegar a  un acuerdo ya que el proceso de remisión de deudas sería subsidiario y precisa necesariamente del intento de acuerdo con los acreedores y la liquidación del patrimonio del deudor.

 

Este proceso se ha habilitado a través del artículo 178bis introducido tras la última modificación del cuerpo legal. Encontramos los efectos de la conclusión del concurso y luego la obtención del beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho o segunda oportunidad, que pasa necesariamente por un concurso de acreedores o, para este caso, el concurso consecutivo.

¿Cómo puedo beneficiarme de la medida de la Ley de la Segunda Oportunidad?

Es necesario empezar por un expediente de acuerdo extrajudicial de pagos, un proceso pre concursal pensado para conseguir una mediación previa entre acreedores y deudor/es (persona natural o autónomo) y no tener que ir a concurso.

El fin de este procedimiento previo no es nada más y nada menos que “sentarse a hablar” entre profesionales, una vez que el cliente no lo ha conseguido por sus medios convocar una reunión con los acreedores que pudieran verse afectados, y ayudados por un mediador concursal, se pocederá a alcanzar acuerdos para reestructurar la deuda. La duración de este procedimiento se prevé en la ley con un periódo de dos meses, del cual deberá salir un acuerdo, de lo contrario se derivará directamente al concurso consecutivo.

Si bien no es necesario intentar un acuerdo extrajudicial de pagos, sea cual sea el resultado, nos permitirá podernos beneficiar en un concurso de acreedores consecutivo posterior y exonerar el 100% del pasivo ordinario en lugar del 75%. Es un instrumento a valorar muy positivamente, sin perjuicio de la posibilidad de reestructurar la deuda del solicitante sin tener que acudir al concurso.

¿Qué es un concurso de acreedores?

El concurso de acreedores es un procedimiento de insolvencia, un proceso judicial sujeto a una serie de principios para encontrar el justo equilibrio entre la protección de los acreedores y la viabilidad de la empresa o deudor en este caso. Consiste en la ejecución general o colectiva de créditos.

El concurso de acreedores habilita vías para facilitar los convenios entre el deudor y sus acreedores, cuyo objetivo es conseguir reflotar la situación mediante quitas o esperas, en caso de que no sea posible liquidar ordenadamente el activo y proceder del mismo modo al pago de los acreedores en función de la calidad de su créditos.

Lo que nos interesa del mecanismo de la Ley de la Segunda Oportunidad es su resultado para las personas físicas, algo totalmente innovador.

El juez del Concurso, consecutivo al acuerdo extrajudicial de pagos, será el que valorará todas las circunstancias del caso y según el informe elaborado por una administración concursal, otorgará o no el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho, absolviendo al deudor de pagar ciertos pasivos o todos y dándole la oportunidad al deudor de volver a empezar sin estas deudas.

¿Cuánto dura el procedimiento?

La Ley prevé que el acuerdo extrajudicial de pagos (fase previa al concurso) no dure más de dos meses.Tras la primera etapa de mediación, se pasa al concurso consecutivo para obtener el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho.

El proceso en su conjunto puede durar un periódoc de un año como máximo. Existen procesos que son prácticamente inmediatos y se llevan a cabo en pocos meses (créditos, inmuebles, ingresos, etc…). El proceso concursal podrá reabrirse en 5 años si tiene “mejor fortuna” para pagar esas deudas en “espera”, si el deudor gana la lotería, por ejemplo.

En el proceso de la Ley de la Segunda Oportunidad, teniendo en cuenta que se abre directamente la fase de liquidación para inmediatamente abrir el “incidente” en el que el juez otorgará o no dicha medida, debe ser rápido y vendrá condicionado en función del activo a liquidar, aunque normalmente es poco o inexistente, por lo que normalmente el proceso es rápido.

¿Qué deudas puedo dejar de pagar?

El apartado cinco del artículo 178bis prevé que puedan remitirse todas las deudas calificadas como ordinarias/subordinadas, así como la parte que exceda de la garantía en el crédito privilegiado (la deuda pendiente que queda después de ejecutar un inmueble).

Quedan a salvo de esta medida, las deudas garantizadas con prenda/hipoteca, las deudas con hacienda o seguridad social así como las deudas contraídas después del inicio del procedimiento. Los Tribunales están pendientes de resolver ciertas peculiaridades del crédito privilegiado en relación a la remisión de la parte de crédito público no privilegiado si no se acoge al plan de pagos.

Los acreedores cuyos créditos se extinguen gracias a esta medida no podrán iniciar ningún tipo de acción dirigida frente al deudor para el cobro de los mismos.

¿Debo saber algo antes de decidirme por un procedimiento de insolvencia y el mecanismo de la Ley de la Segunda Oportunidad?

Lo primero que debe tener claro la persona que quiera acogerse a esta medida es que el mecanismo de la Ley de la Segunda Oportunidad no es un perdón discrecional de las deudas, pasa siempre por la liquidación del patrimonio del deudor.

El fin no es “no pagar”, sino intentar reestructurar la deuda mediante quitas y/o esperas, y como rara vez se consigue, acogerse a una auténtica vuelta a empezar en toda regla.

La anterior circunstancia hace muy atractiva esta medida a aquellos deudores que no disponen más bienes y derechos que su nómina, pero también puede ser una interesante opción para aquellos deudores que, pese a tener bienes,  se encuentren en una situación real de insolvencia.

Será fundamental el papel del Abogado para un correcto diagnóstico que permita determinar la oportunidad y viabilidad del procedimiento en función de cada deudor.

Como norma de reciente aplicación, es mejorable, aunque la percepción generalizada que tenemos los operadores jurídicos es que esta vez, tanto el Acuerdo Extrajudicial de Pagos como el Concurso Consecutivo y el sucesivo beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho, son mecanismos eficaces para dar respuesta a las situaciones de sobreendeudamiento de buena fe de las personas físicas, familias y emprendedores.

 

Solicita una consulta sobre tu caso concreto

Llama a nuestras oficinas

y explícanos tu caso.

v

Centralita abierta de 9:00 a 21:00h.

Llama gratis al 900 90 70 45

 

Déjanos tus datos y nosotros te llamamos.

ley segunda oportunidad requisitos
3.8 (75%) 16 votes